El próximo viernes se cumplirán 51 años desde que Montoneros derribó un avión Hércules causando la muerte de 6 héroes y heridas a otros 46. Por el último Presidente del Centro de Egresados de la Escuela de Defensa Nacional
El 28 de Agosto de 1975 el objetivo terrorista de enfrentar abiertamente a las FFAA se cristalizó en la “Operación Gardel”, el ataque a un avión que transportaba 114 almas que volvían a sus casas luego de haber asistido a la población civil en Tafí del Valle.
Los terroristas colocaron explosivos en una alcantarilla cerca de la pista y los detonaron por control remoto cuando el avión despegaba. El explosivo contaba con 5 kilogramos de TNT, 60 de Dietamon y 95 de Amonita.
Tanto Montoneros como ERP reivindicaron el atentado en sus revistas de propaganda. Lo que fallaron en reivindicar fue el espíritu y la nobleza de las personas que trataron de asesinar, como Raúl Cuello, un gendarme de 19 años que sobrevivió a la caída del avión y sin embargo volvió al avión para rescatar a varios compañeros hasta que terminó atrapado por el fuego. O la valentía de un grupo de obreros que acudieron a la ayuda de los gendarmes y abrieron un boquete por el cual salió la mayoría de ellos.
La Soberana Orden de Caballería de San Ignacio de Loyola y el Cuerpo Socorro Argentino CSA recuerda y homenajea tanto a los caídos: los Sargentos Pedro Yáñez y Juan Riveros y los gendarmes Marcelo Godoy, Juan Luna, Evaristo Gómez y Raúl Ramberto Cuello. Así también a los heridos que quedaron con secuelas físicas y psicológicas, sistemáticamente ignorados por el Estado.










Comentarios
Publicar un comentario