EL DÍA QUE MI ABUELO CHOZNO EL TCNL D JOSÉ MARÍA ROJAS ARGERICH, PASO DE SER VOLUNTARIO DE LA LEGIÓN PATRICIOS DE BUENOS AIRES, A OFICIAL DEL EJÉRCITO ARGENTINO.
RECORDAR ES VIVIR "LEÓN XIV PAPA"
SOLDADOS CINCO GENERACIONES
RECORDAR ES VIVIR "LEÓN XIV PAPA"
SOLDADOS CINCO GENERACIONES
Proclama de la Primera Junta Gobierno
del día 29 de mayo de 1810
Esta proclama dirigida a los "cuerpos militares de Buenos
Aires" fue utilizada después de 150 años como referencia institucional y
formal de la creación del ejército argentino
"Cuerpos Militares de Buenos Aires!
La energía con que habéis dado una autoridad firme a vuestra Patria, no
honra menos vuestras armas, que la madurez de vuestros pagos distingue vuestra
generosidad y patriotismo.
Agitados los ánimos por la incertidumbre de nuestra exigencia política,
supisteis conciliar todo el furor de un entusiasmo exaltado con la serenidad de
un ciudadano que discurre tranquilamente sobre la suerte de su Patria y las
armas que cargábais no sirvieron si no para abrir a la razón, para que
recuperando sus derechos fuese la única guía de una resolución magnánima que
debe fijar el destino de estas provincias.
Los pueblos antiguos no vieron un espectáculo tan tierno como el que se
ha presentado ante nosotros y cuando se creía apurado vuestro espíritu por el
contraste a que la triste situación de la península lo había reducido, un
heroico esfuerzo se propuso vengar tantas desgracias, enseñando al opresor de
la Europa que el carácter americano opone a su ambición una barrera más fuerte
que el inmenso piélago que ha contenido hasta ahora sus empresas.
¿Quién no respetará de ahora en adelante a los Cuerpos Militares de
Buenos Aires?. Si examina vuestro valor lo hallarán consignado por las más
gloriosas victorias; si se meditan esas intrigas; que más de una vez dieron por
tierra con los pueblos esforzados, temblarán al recordar esa gloriosa escena
que precedió a la inauguración de esa Junta; la sabiduría presidía vuestros
discursos, las más vivas penetraciones disipaban los sofismas y religiosos
observadores de los derechos del Rey y del pueblo; nada pudo desviarnos del
camino legítimo que habíais meditado para su conservación.
Conservad siempre unida la oliva de los sabios al laurel de los
guerreros y esperad de la Junta un celo para vuestro bien, igual al que habéis
manifestado para formarla. Esta recíproca unión de sentimientos a fijado las
primeras atenciones de la Junta, sobre la mejora y fomento de la Fuerza militar
de estas provincias; y aunque para justa gloria del país es necesario conocer
un soldado en cada habitante, el orden público y la seguridad del Estado exigen
que las esperanzas de los buenos patriotas y fieles vasallos reposen sobre la
fuerza reglada correspondiente a la dignidad de estas provincias; a este fin, a
acordado la Junta las siguientes medidas en cuya pronta y puntual observancia
interesa sus respetos y todo vuestro celo:
Los Batallones Militares existentes se elevarán a regimiento con la
fuerza efectiva de 1116 plazas, reservado la Junta proveer separadamente sobre
el arreglo de la caballería y artillería volante.
Queda publicada de este día una rigurosa leva en que serán comprendidos
todos los vagos y hombres sin ocupación desde los 18 hasta los 40 años.
Volverán al Servicio Activo todos los rebajados que actualmente no
estuvieron ejerciendo algún arte mecánico o servicio público.
Los alcaldes del barrio presentarán para el sábado de la presente semana
todos los estados de los habitantes de sus respectivos cuarteles, que por
anteriores providencias se hallaban pedidos.
Los mismos alcaldes de barrio ocurrirán al vocal de la Junta, Coronel
don Miguel de Azcuénaga, para que en virtud de la comisión particular que tiene
para el efecto, dé las órdenes respectivas a la incorporación de aquellos
individuos que deban aumentar la Fuerza Armada.
Los mismos alcaldes de barrios ocurrirán al mismo señor Azcuénaga para
que les haga entregar de la armería Real el número de fusiles correspondientes
al número de hombres que se vaya aumentando.
Estando igualmente encargado el señor Azcuénaga de activar y velar con
especialidad sobre los trabajos de armería, se le dará razón de los fusiles
descompuestos que introduzcan en ella, para que se apresure su compostura y
devolución.
Los alcaldes de barrios, comisionados y vecinos que tratasen de devolver
las armas que se han exigido por bando, harán la entrega en la casa del señor
Azcuénaga, por cuyo conducto se impartirá las órdenes relativas a esta
importante materia.
Habiendo tomado la Junta medidas seguras para el acopio de las armas,
capaz de proveer el aumento de nuestra fuerza, espera del celo de los
comandantes militares no omitirán diligencia alguna que sea conducente a la
integración de sus cuerpos bajo el plan propuesto".
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