Una luz en el camino. "TERESA ANCHORENA" despedimos a quien supo ser una ferviente defensora de la cultura, el arte y el patrimonio histórico de nuestro país…” Por el Cte Pr (R) DJorge Atilio Oliva Barros Embajador para la Paz.
Una luz en el camino.
Agosto de 2016. Siendo Director
del Museo y Jefe del Servicio Histórico de GN, el señor Director Nacional, Cte.
Gral. Otero, me pide que tome contacto con la Presidenta de la “Comisión
Nacional de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos”.
Gestionada la audiencia, fui recibido
por la señora Teresa Anchorena, a quien ya conocía, y me dice: “¡La ceremonia
por el aniversario de la Gendarmería fue muy linda y me sentí muy a gusto!”.
Luego hablamos sobre los edificios históricos de la GN y otros temas.
Provenientes de mundos distintos,
nuestro encuentro excedió lo formal y lo protocolar. Por mi parte, básicamente formado
en el cuidado de las fronteras nacionales y del orden público, sentí que estaba
frente a una de esas personas que sobresalen por su cultura, espíritu de
trabajo, disposición y sencillez, y que dedican sus energías a ayudar al país y
a la sociedad. Así, me fui con una grata sensación.
Luego, mientras leía otros temas repasé
los objetivos que persigue esa Comisión y fui ingresando al mundo de su
Presidenta, comprobando que su nombre aparecía asociado a obras culturales y de
bien público, con cargos Ad Honorem, liderando equipos de trabajo calificados y
voluntarios en campañas ligadas al arte, la educación y la identidad nacional,
con una labor incansable y con resultados muy importantes.
Siempre quise conocer el poder
sanador, educativo, evocativo y humano que tiene el arte, y en este caso reflexioné
sobre cómo una persona preparada, exitosa y activa, puede ayudar a lograr
objetivos importantes para todos.
En su formación, en París, ella
logró un Máster en Antropología, siendo galerista y experta en arte.
Luego, en la Argentina, entre
otros cargos, fue Directora del Fondo Nacional de las Artes, del Centro
Cultural Recoleta y del Palais de Glace, y miembro de la Comisión de Cultura
del Senado. Impulsó la protección preventiva de edificios anteriores a 1940.
Conformó cuerpos colegiados con ingenieros, arquitectos y museólogos,
impulsando la recuperación, protección y puesta en valor del patrimonio
edilicio argentino, incluido el Teatro Colón. Publicó tomos y la guía cultural de
todas las provincias y de CABA.
Difundió el patrimonio nacional y
el de las provincias de manera ágil, creando circuitos turístico-culturales, generando
recursos económicos para cada zona y para la Nación. Gestionó convenios con Institutos
de enseñanza y luchó contra la burocracia improductiva, generando fuentes de
trabajo y jerarquizando a la mujer.
Portadora de un apellido ilustre
de la Argentina, descendiente del Dr. Tomás de Anchorena, firmante del acta de
la Declaración de la Independencia en 1816, no vivía en Barrio Norte, sino en
una casa donde armó un taller de restauración de objetos, con una galería donde
atesoraba obras de artistas nacionales, libros, vasijas de barro y artesanías
textiles, con un patio interno con flores frescas en floreros enormes, todo un
universo personal ubicado en el sencillo barrio de Villa Crespo. En ese refugio
era visitada por sus familiares y amigos, y allí se recuperó de un cáncer.
Devota de la Virgen Desatanudos, iba a misa regularmente. Era, en síntesis, una
mujer ilustre por sí sola, que amaba la cultura, el arte, el patrimonio y la
historia, y era profundamente humana y argentina. A la distancia, aprendí a
respetarla por su vocación, su alto espíritu de trabajo y su amor por la
Argentina. A su modo, ella izó nuestra bandera trabajando generosamente por el
país.
Su nombre reapareció en mi vida
en una charla que tuve con el señor Embajador Archibaldo Lanús, y luego, el pasado
30 de agosto, mientras esperaba en un restaurante, al aceptar el diario “La Nación”
que me ofrecieron y sin querer, lo abrí en el sector “Avisos fúnebres”. Me
llamó la atención la cantidad de mensajes que encontré. En modesto homenaje a su
destinataria, les comparto dos de esos textos…
“Anchorena, Teresa. Con profunda tristeza, la Fundación Compromiso
despide a su querida amiga y colega Tere, una mujer excepcional y generosa,
dedicada a fortalecer la cultura cívica y promover el patrimonio y la
diversidad cultural de nuestro país. Impulsora incansable, cofundadora de Poder
Ciudadano y miembro valiosa de Fundación Compromiso, dejó huella con su visión,
integridad y capacidad de inspirar. Su labor trascendió Instituciones,
tendiendo puentes entre sociedad civil, cultura y democracia. Su calidez y
ejemplo de compromiso serán guía en nuestro trabajo. Acompañamos con afecto a
su familia y amigos, y agradecemos todo lo que Tere nos enseñó y dejó”.
“Anchorena, Teresa. … despedimos a quien supo ser una ferviente
defensora de la cultura, el arte y el patrimonio histórico de nuestro país…”.
Aunque hay mucho por hacer, estoy
seguro que ella logró su objetivo de recordarnos que se puede hacer Patria
desde todos los espacios, y que se lo puede hacer con inteligencia y espíritu
de servicio, de modo generoso y desinteresado. Ella es otra de las buenas referencias
que no debemos olvidar.
De lecturas recientes elijo la
parte que dice que era fuerte, generosa y divertida: hablaba de cosas
importantes sin ponerse seria. Escuchaba y preguntaba. Privilegiaba la
sencillez. ¡Nada de soberbia! Decía “No hay que tenerle miedo al fracaso”.
No le interesaba tener poder,
sino promover cultura. Su obra cruzó fronteras porque era muy argentina, y a la
vez, muy global.
Respecto de nuestro país,
ignoraba las divisiones políticas y decía que éste es un país rico en
tradiciones y creatividad esperando ser descubierto. Ella misma tenía una
energía incansable para descubrir sus maravillas. Para difundir lo nuestro,
unió a las tejedoras del noroeste con las marcas de lujo más exquisitas de
Paris.
Decía que la cultura es algo
vivo, y que aprender es siempre una decisión personal.
También, en 2016, y con motivo
del 78 aniversario de nuestra GN, le propuse al señor Director Nacional que me
autorizara a gestionar la realización de un Concierto de la “Banda de
Conciertos de GN” en el Teatro Colón. Con el visto bueno, y sabiendo que la
misión era muy difícil por la apretada Agenda del Colón y por los altos costos,
ya que la Fuerza no cuenta con presupuestos para esas cosas, le escribí a la
señora y le pedí una orientación. Recibí una respuesta alentadora que reforzó
mi entusiasmo. Le siguieron trámites varios, y así, conformando
un pequeño hito histórico para nosotros, en la semana de su aniversario, el 22
de julio la GN tuvo su Concierto en el “Salón Dorado” del Teatro Colón, con la
asistencia de altas autoridades, Gendarmes y sus familias, y sin costos. Esa
alegría y gratitud me acompañan para siempre.
Volviendo al presente, estoy
seguro que cuando llegue la ya cercana primavera, en el patio de su casa
brotarán flores nuevas, y que el cálido sol de las tardes de septiembre, como
pidiendo permiso, ingresará a ese lugar llenando de paz el universo terrenal de
una mujer valiosa, apreciada, respetada y ejemplar. Para mí, una luz permanente
en los arduos caminos de la vida.
Un abrazo para todos.
Jorge Atilio Oliva Barros
Comandante
Principal (R) de GN
Embajador para la Paz




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