LAS CRISIS QUE NOS ASEDIAN Y LAS QUE SE OCULTAN Grl Heriberto Justo Auel Septiembre de 2025
Septiembre de 2025
"Cuando se escribe en
chino la palabra crisis, se componen dos caracteres:
uno representa
peligro y el otro oportunidad."
John F. Kennedy -1917/1963-
La actual crisis de identidad de Occidente.
La actual crisis del proceso revolucionario castrocomunista
en Iberoamérica.
La actual crisis preelectoral de la Argentina.
La actual crisis de identidad de Occidente.
El mundo vive hoy un proceso de transición “crítica”
de la civilización humana -desde la etapa industrial a la
posindustrial- y esta “crisis” se complejiza en el núcleo del
Occidente Fundacional -Europa- y se agrava con su transculturización progresiva
desde 1945 y acelerada desde 2001 -con la caída de las “Torres Gemelas”-
cuando se inicia la “Guerra Mundial Contraterrorista Global”.
Este complejo fenómeno sociopolítico -en plena evolución- puede homologarse con las muñecas rusas -llamadas “matrioshkas” (1)- toda vez que la situación global internacional contiene a la regional iberoamericana y ésta a las nacionales, en la que se inscribe la situación crítica argentina, en un año electoral.
Tempranamente
-a principios del siglo XX- Oswald Spengler había publicado su libro “La
Decadencia de Occidente” -1918/1922- en el que adelantaba que la cultura
occidental -la "fáustica"- (2) había entrado en su fase de crisis-decadencia: “un período de racionalismo
extremo, tecnificación, urbanización y dominio material, que anunciaba su agotamiento
espiritual y su final histórico”.
Iniciado el
siglo XXI -13 May 04- el Cardenal Joseph Ratzinger -más tarde Benedicto XVI- (3)
les advertía a los legisladores italianos que concurrían a Bruselas para votar
la nueva Constitución de la UE: “Estoy
convencido de que Europa no debe ser sólo algo económico y político, sino
que tiene necesidad de fundamentos espirituales. Es un hecho histórico
que Europa es cristiana, y que ha crecido sobre el fundamento de la fe
cristiana… Me parece indispensable tener un fundamento de valores… indispensable
que en esta Constitución futura de Europa se hable de los fundamentos
cristianos de esta Europa.”
La “Convención
Constituyente Provincial” -de mi Pcia.
de Santa Fe- no ha tenido presente o soslaya estas reflexiones del cerebro
católico más potente de las últimas décadas, pues en las reformas
constitucionales -en curso- propone apartar a Cristo de la Constitución
Provincial. Es un comprobante irrefutable del grado de “transculturación”
que padecemos como argentinos.
La
aceleración vertiginosa de la civilización humana -desde la GM II- cuando se
incorpora la electrónica -la computadora- a la Investigación y Desarrollo
Científico Tecnológico, ha superado -por su ritmo- a la comprensión de la
evolución civilizatoria en amplios sectores dirigenciales “que atrasan”.
A estos “quedantistas irredentos” se le suman los “confundidos”,
que equiparan civilización/progreso -acelerado de cambios- con la
cultura/identidad -estable y permanente-. Grave error.
La
conjunción de estos dos hechos ha traído el drama de una grave crisis internacional
que impregna a la gran mayoría de los “sistemas políticos nacionales
occidentales”. En consecuencia, la “reservas espirituales” de las
naciones han reaccionado de modo disruptivo, con líderes “outsiders” que
han contenido la expansión de las “contraculturas” e intentan el “control
y manejo” de las crisis concatenadas.
Al respecto, el prestigioso Dr. Felipe De la Balze
-académico, economista y empresario- expuso el 21 Ago 25 en el salón Anasagasti de Jockey Club
de Buenos Aires, una muy
ilustrativa conferencia sobre el tema: "Donald Trump y su Política
Internacional", que
recomendamos escuchar con atención: https://www.youtube.com/live/UDsDV_dv0N0 .
Efectuada esta introducción, desarrollaremos a continuación la
conceptualización de la “crisis”, en sus diversos frentes y características.
En términos
generales “crisis” es una situación o momento de cambio
brusco, inestabilidad o desequilibrio que afecta a un individuo, grupo,
institución, sociedad o sistema y que exige una respuesta rápida y adecuada,
para evitar consecuencias negativas mayores o para permitir una
transformación positiva.
El concepto
tiene diversos matices según el ámbito:
Psicológico
o personal: es un
estado de tensión interna provocado por conflictos, pérdidas o situaciones que
superan la capacidad habitual de afrontamiento.
Social
o político: es un período de desorganización o
quiebre en el orden establecido -institucional, económico, cultural- que genera
incertidumbre y puede conducir a cambios significativos.
Económico: es un momento de recesión o
desequilibrio grave, que rompe la estabilidad del sistema productivo y
financiero.
General: es un punto de inflexión, que marca
el fin de una etapa y la necesidad de adaptarse a una nueva.
En
síntesis: una
crisis es un estado de disrupción que pone en cuestión lo existente y
obliga a una redefinición o transformación.
Los
argentinos vivimos afectados por una “crisis de transición”, agravada
en las presentes instancias preelectorales- en cada uno de los matices
y ámbitos citados, provocada por la “disrupción”
y “redefinición o transformación” desde la “revolución
castrocomunista kk 2001/2023” a la “contrarrevolución cultural/libertaria”
de los últimos diecinueve meses.
El hecho de
que no se llame por su nombre a la “pseudo-revolución” -iniciada hace 66
años- oculta al electorado argentino de que el actual gobierno enfrenta a
un enemigo y no a un adversario político enmascarado
como “peronista”. De este modo se logra la adhesión emotiva -a
los kk- del verdadero peronismo remanente y de aquellos que “atrasan” y reviven los tiempos de la “Libertadora”.
Simultáneamente nos abarca una Crisis
internacional, que se manifiesta como una situación de tensión aguda
entre actores del sistema internacional que altera los equilibrios políticos,
militares, económicos, sociales o ambientales, bajo condiciones de alta
interdependencia y riesgo de escalamiento, que exigen respuestas rápidas y
frecuentemente multilaterales. Podemos clasificarlas del siguiente modo:
Crisis de seguridad y
estratégicas:
Conflictos armados interestatales (ej.
Ucrania–Rusia).
Guerras civiles con proyección internacional
(ej. Siria, Yemen).
Terrorismo transnacional y amenazas híbridas.
Crisis económicas y
financieras:
Colapsos de mercados, deudas soberanas,
inflación global.
Disputas comerciales y tecnológicas entre
potencias (EE.UU.–China).
Crisis humanitarias y sociales:
Migraciones masivas y desplazamientos forzados.
Hambrunas, epidemias y violaciones masivas de
derechos humanos.
Crisis ambientales y
energéticas:
Cambio climático, catástrofes naturales,
escasez de recursos hídricos.
Crisis energéticas por dependencia de
hidrocarburos o transición energética.
Crisis tecnológicas y
cibernéticas:
Ciberataques a infraestructuras críticas.
Guerra informacional, manipulación de datos y
desinformación.
Riesgos asociados a la inteligencia artificial
y tecnologías disruptivas.
En conjunto, esta tipología muestra que la crisis
internacional contemporánea ya no se limita a lo militar o diplomático, sino
que abarca dimensiones múltiples y simultáneas, lo que complejiza su gestión.
La reciente “Cumbre de Alaska” -Trump/Putin-
y la aún más reciente “Cumbre de la
Organización de Cooperación de Shanghái ” -Xi/Putin/Modi/- constituyen reuniones importantísimas, resultantes
del cambio de era que señalamos más arriba. En ellas se negocian los “cambios
estructurales” perentorios en las áreas de los Organismos Internacionales
que regulan las relaciones globales, con la pretensión de retener La Paz.
Llamativamente Putin es el nexo entre las
cumbres de dos hemisferios geopolíticos en pugna, el mundo “talasocrático”
y el “telurocrático”. En ambos juegan sus cartas las potencias, según
su rango político/militar y al parecer existe una clara convicción en
Trump, Xi y Putin, de lograrlo por vía diplomática. Para ello, los tres
cuentan con el poder disuasivo de Fuerza y, quienes no la tienen, están
ausentes en las negociaciones (ej. la UE).
Hemos repetido -en casi todos nuestros ensayos-
que la nueva etapa civilizatoria -la de Conocimiento- conlleva una “nueva
forma de producir y una nueva forma de hacer la guerra”. Es así como -con
el siglo XXI- han llegado las “Guerras de 7ma. Generación” (4) cuyos rasgos
principales son los siguientes:
Multidominio: se libran en lo militar, político, económico, tecnológico, cultural y
social.
Cognitiva-informacional: su objetivo es influir en la mente y en la voluntad de la población y
las élites.
Uso de tecnologías avanzadas: IA, big data, redes sociales, ciberataques, deepfakes.
Actor difuso: no siempre se identifican con Estados; pueden intervenir
corporaciones, ONGs, individuos, movimientos sociales, grupos terroristas o
redes descentralizadas.
Baja visibilidad: se manifiestan como “crisis internas”, antes que
como guerras declaradas.
En la Argentina preelectoral de la última
semana de Ago y primera de Sep 25 vivimos intensamente una situación de
Guerra de 7ma. Generación y NADIE LA VE. ¿Acaso no se cumplen
los cinco rasgos principales que hemos señalado? Se sigue hablando de un
caso judicial y el paso de una “crisis” a un conflicto,
queda solo en manos de un fiscal.
Escalada gradual: medidas diplomáticas → sanciones → bloqueos → choques limitados →
enfrentamiento armado. Se da cuando ninguna parte retrocede y la presión
aumenta paso a paso.
Ruptura brusca: un hecho inesperado -atentado, incidente militar, asesinato político-
convierte de golpe la crisis en conflicto abierto.
Desgaste sin resolución: una crisis prolongada -sin mecanismos de solución- genera acumulación
de resentimiento y finalmente estalla en conflicto.
Factores que determinan la
evolución:
Percepción de amenaza existencial -cuando una
parte siente que no puede ceder-.
Ausencia de canales de comunicación -efectivos-.
Movilización de la opinión pública -que empuja
a líderes a posiciones duras-.
Intervención de terceros -que agravan en lugar
de moderar-.
Errores de cálculo -malinterpretar la fuerza o
la intención del otro-.
En resumen:
Crisis: tensión con margen de negociación.
Conflicto: enfrentamiento abierto, tras el
fracaso de gestionar esa tensión.
El paso de uno a otro se da por escalada,
ruptura brusca o desgaste.
La actual
crisis del proceso revolucionario narcocastrocomunista en Iberoamérica.
Desde 2019,
cuando el Foro de San Pablo -FSP- resolvió iniciar una “contraofensiva
revolucionaria” -en aquellos países en los que había perdido el control
político en elecciones libres- recuperó el poder en Brasil -por vía judicial-,
en Colombia -con apoyo narco- y en Chile -con violencia sediciosa-. En los tres
países sus gobiernos transitan hoy graves crisis generalizadas, que
preanuncian su nueva caída y en la Argentina, que transita un año electoral de
medio tiempo, se observa un fenómeno inverso, conducido por Lula desde
el FSP.
Brasil
Juicio histórico a Bolsonaro: El expresidente Jair Bolsonaro y varios altos mandos militares están
siendo juzgados por presunto intento de golpe de Estado -tras la elección de
2022- en un proceso sin precedentes en la historia democrática del país. El
juicio ha avanzado a su fase final y se espera un veredicto alrededor del 12 Sep.
Polarización y debate sobre la
justicia: La ciudadanía está dividida respecto al
arresto domiciliario de Bolsonaro -53 % a favor, 47 % en contra-. Bolsonaro,
por su parte, denuncia una persecución política mientras sus aliados exigen
amnistía y obstaculizan al Congreso.
Tensión
diplomática con EE.UU.: El presidente Donald Trump -cercano a Bolsonaro- ha
impuesto aranceles del 50 % sobre productos brasileños y sanciones personales a
miembros del Poder Judicial, incluidos jueces, generando una crisis diplomática
significativa. Brasil ha respondido presentando una queja ante la OMC y
rechazando interferencias en su sistema judicial.
Resumen: En Brasil la lucha por la rendición de cuentas en casos
antidemocráticos convive con tensiones diplomáticas y una polarización social
creciente. El juicio de Bolsonaro abre un precedente significativo para una
justicia cuestionada, mientras que los conflictos externos con EE.UU. ponen a
prueba la autonomía brasileña.
Colombia
Inestabilidad política y
reformas bloqueadas: El Gobierno del presidente
Gustavo Petro enfrenta un Congreso hostil, que ha rechazado sus reformas clave
en temas laborales y de salud. Petro planea convocar a un referendo nacional,
aunque necesitaría más de 13,6 millones de votantes válidos, una barrera nunca
antes alcanzada.
Violencia persistente en el
Catatumbo: Desde Ene 25 -en la región del Catatumbo-
grupos armados como el ELN y disidentes de las FARC han provocado más de 100
muertos, miles de desplazados -más de 54 000, confinamientos y secuestros, en
una situación que continúa escalando..
Tensiones en las negociaciones
de paz: Las conversaciones de paz con el ELN fueron
suspendidas luego de un ataque en Arauca. Colombia mantiene un elevado número
de desplazados internos y secuestros, además de problemas estructurales en la
militarización de la seguridad interna.
Resumen: Colombia se enfrenta a una gobernabilidad limitada por la fragmentación
política y severos desafíos de seguridad. El avance en reformas estructurales
está retraído, mientras que la paz sigue siendo frágil en territorios afectados
por el conflicto armado.
Chile
Elecciones presidenciales
polarizadas: El país se dirige a
elecciones el 16 Nov 25 -segunda vuelta en caso de que ningún candidato obtenga
mayoría. Los principales contendientes son José Antonio Kast -derecha
conservadora- con 30 % y Jeannette Jara -comunista- con 27/28 %, según
encuestas.
Coalición de derecha en
formación: Se formalizó el pacto "Cambio por
Chile" que agrupa al Partido Republicano, Libertario y Social
Cristiano, consolidando una lista parlamentaria de corte conservador.
Moderación política y
estabilidad: A pesar de la polarización,
han surgido señales de moderación. El presidente Boric respaldó una reforma al
sistema de pensiones privadas en un contexto de compromiso político, lo que
impulsó al alza el mercado bursátil. El FMI proyecta crecimiento moderado -2/2,5
% en 2025- con inflación estabilizándose hacia 2026.
Desafíos estructurales y
desigualdad: Chile aún enfrenta
desigualdad social, amenazas ambientales -sequía- y debate sobre
sostenibilidad. La sociedad exige soluciones más concretas a diferencias
sociales arraigadas. El país sufrió un gran apagón nacional en Feb 25. lo que
evidenció fragilidades en la infraestructura energética.
Resumen: Chile transita un momento decisivo. Las elecciones están muy polarizadas, pero hay señales de retorno al
centro político, que han generado estabilidad económica. Los desafíos
estructurales siguen vigentes y el resultado electoral determinará el rumbo
institucional y económico rumbo.
Conclusión
Brasil: Democracia en tensión por acusaciones de golpe y presión externa
fuerte.
Colombia: Gobierno débil ante Congreso, conflicto armado activo y paz frágil.
Chile: Polarización intensa, pero con señales de moderación y estabilidad en
lo económico, aunque persisten desigualdades.
¿Te interesa profundizar en alguno de estos
países o temas como seguridad, economía o política exterior?
Brasil: Relaciones con China e
Irán
con China
Inversión china en alza
Alianza estratégica reforzada
Cooperación tecnológica y
agrícola
Visitas regulares y discurso
multilateral
Resumen: La relación Brasil-China se fortalece en lo político, económico y
tecnológico. Lula impulsa una estrategia de diversificación productiva,
transferencia tecnológica y autonomía multilateral sin romper con Occidente.
con Irán
BRICS ampliado e integración
regional
Gestos diplomáticos y
militares controvertidos
Equilibrio y no confrontación
explícita
Resumen: La relación con Irán forma parte de la estrategia de Lula de
consolidar alianzas en el Global South, priorizando intereses económicos y
geopolíticos, con cierta discreción diplomática respecto a aspectos
controversiales.
Chile: Situación de
inseguridad
Crimen organizado en auge
Impacto socioeconómico grave
Casos emblemáticos que
conmueven
Percepción ciudadana y medidas
estatales
Resumen: Chile vive un momento crítico. El crimen organizado, incluyendo bandas
foráneas, está afectando severamente la economía, la vida cotidiana y la agenda
política del país. Aunque el Estado ha reaccionado con más herramientas
policiales y judiciales, la percepción de inseguridad sigue siendo alta.
Conclusión comparativa
|
País |
Orientación estratégica
principal |
Contexto más relevante |
|
Brasil |
Multilateralismo económico y
tecnológico |
Alianzas profundas con
China; integración del Sur con Irán |
|
Chile |
Estado frente al crimen |
Delincuencia como motor
político y económica; seguridad pública en crisis |
¿Te gustaría que profundicemos en algunos de
estos temas? Por ejemplo, el impacto electoral de la inseguridad en Chile o los
detalles de los acuerdos tecnológico-económicos con China o Irán.
Fuentes recientes sobre Brasil‑China/Irán y seguridad
en Chile
Chinese investment doubles in Brazil,
jumping to No. 3 destination
Los Caballeros de la Orden, soldados de Dios,"Siempre Listos", somos laicos, hombres y mujeres de frontera, dispuestos a estar en aquellos lugares donde hay situaciones de injusticia, donde otros no pueden o no quieren estar, donde se puede tener un efecto multiplicador en bien de la misión. Hombres preparados para responder a las necesidades de nuestro mundo, solidarizándonos con las víctimas de esta historia y así acompañar a Jesús rumbo a la cruz. Somos Compañeros de Jesús, amigos para la misión.






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